Las secadoras son electrodomésticos esenciales para muchos hogares, especialmente durante los meses más fríos o húmedos. Sin embargo, al igual que cualquier dispositivo eléctrico, las secadoras pueden experimentar fallos que afecten su rendimiento. Muchos de estos fallos tienen causas simples que se pueden evitar con un mantenimiento adecuado.

En MYM Servicio Técnico, te explicamos los fallos eléctricos más comunes en las secadoras y cómo prevenirlos.

Causas más comunes de fallos eléctricos en secadoras

1. Problemas con el termostato

El termostato es un componente clave para regular la temperatura en la secadora. Si este componente falla, la secadora puede sobrecalentarse o no alcanzar la temperatura adecuada, lo que puede causar que la ropa no se seque correctamente o incluso que la secadora se apague por completo.

Consejo: Si notas que tu secadora no calienta lo suficiente o se apaga antes de tiempo, es posible que el termostato esté defectuoso. Asegúrate de que la secadora esté apagada y desconectada antes de revisar o reemplazar el termostato.

2. Fusibles quemados o interruptores de circuito disparados

Las secadoras tienen fusibles de seguridad y interruptores de circuito diseñados para proteger el motor y los componentes eléctricos en caso de un sobrecalentamiento o cortocircuito. Si la secadora no arranca o no funciona correctamente, es probable que uno de estos fusibles o interruptores se haya disparado.

Consejo: Revisa los fusibles y los interruptores del panel eléctrico. Si están quemados o disparados, reemplázalos. Si el problema persiste, es recomendable llamar a un técnico especializado.

3. Problemas con el motor eléctrico

El motor de la secadora es el encargado de girar el tambor y mover la ropa durante el ciclo de secado. Si el motor falla, la secadora no podrá realizar su función correctamente. Los síntomas de un motor defectuoso incluyen ruidos extraños, el tambor no gira o la secadora no enciende.

Consejo: Si notas ruidos inusuales o si el tambor no gira, es probable que el motor esté dañado. En este caso, lo más recomendable es contactar con un servicio técnico especializado, ya que los motores son componentes complejos que requieren reemplazo o reparación profesional.

4. Conexiones eléctricas flojas o sueltas

Las conexiones eléctricas dentro de la secadora pueden aflojarse con el tiempo debido al uso frecuente. Esto puede provocar cortocircuitos, fallos en la alimentación eléctrica o incluso incendios si no se corrige a tiempo.

Consejo: Inspecciona las conexiones eléctricas de la secadora para asegurarte de que estén bien sujetas y no presenten signos de desgaste o daño. Si detectas alguna conexión suelta, asegúrate de que esté bien fijada antes de encender la secadora.

5. Acumulación de pelusa en el sistema eléctrico

La pelusa acumulada en el interior de la secadora no solo afecta la eficiencia del aparato, sino que también puede interferir con los componentes eléctricos. Si la pelusa bloquea los conductos de ventilación o se acumula cerca del motor y otros circuitos, puede generar un fallo eléctrico.

Consejo: Limpia el filtro de pelusa y los conductos de ventilación regularmente. Esto no solo mejora la eficiencia de la secadora, sino que también reduce el riesgo de daños eléctricos y aumenta la seguridad.

Cómo prevenir fallos eléctricos en la secadora

Paso 1: Realiza un mantenimiento regular

El mantenimiento preventivo es esencial para evitar fallos eléctricos. Limpia el filtro de pelusa, revisa las conexiones eléctricas y realiza ciclos de prueba a alta temperatura para verificar que la secadora esté funcionando correctamente.

Paso 2: Evita sobrecargar la secadora

Sobrecargar la secadora puede generar un esfuerzo adicional en el motor, lo que puede resultar en un desgaste prematuro. Además, una carga excesiva puede provocar un mal funcionamiento de los termostatos y otros componentes.

Consejo: No sobrecargues la secadora y asegúrate de que la ropa tenga espacio para moverse libremente durante el ciclo de secado.

Paso 3: Reemplaza los fusibles e interruptores con regularidad

Si experimentas problemas eléctricos recurrentes, como la interrupción de la alimentación o fallos en el arranque, es posible que sea necesario reemplazar fusibles o interruptores de circuito más viejos. Hazlo como parte de un mantenimiento preventivo regular.

Paso 4: Contrata un profesional para reparaciones complejas

Si la secadora presenta fallos en el motor, termostato o componentes eléctricos complejos, es mejor llamar a un servicio técnico especializado. Estos componentes requieren experiencia y herramientas adecuadas para una reparación segura y efectiva.

Tabla de beneficios de realizar mantenimiento preventivo en la secadora

Beneficio Resultado
Mayor eficiencia energética Menor consumo eléctrico y ahorro en la factura
Aumento de la vida útil Menos reparaciones costosas y mayor duración del aparato
Reducción de riesgos de incendio Eliminación de pelusa y residuos que pueden obstruir ventilación
Secado más rápido Mejor rendimiento y ropa perfectamente seca en menos tiempo

Preguntas frecuentes sobre fallos eléctricos en secadoras

¿Cómo sé si el motor de mi secadora está dañado?

Si escuchas ruidos extraños o el tambor no gira, es probable que el motor esté defectuoso. Un técnico especializado debe revisar y posiblemente reemplazar el motor.

¿Qué puedo hacer si la secadora no enciende?

Verifica si el fusible o el interruptor de circuito se ha disparado. Si todo está en orden, puede ser un problema con las conexiones eléctricas o el termostato.

¿Cada cuánto debo limpiar el filtro de pelusa?

Es recomendable limpiar el filtro después de cada uso. Esto no solo mejora el rendimiento de la secadora, sino que también ayuda a prevenir posibles fallos eléctricos y aumenta la seguridad.


Con estos consejos, MYM Servicio Técnico espera que puedas prevenir fallos eléctricos comunes en tu secadora y prolongar su vida útil. Si necesitas ayuda profesional o tienes dudas, no dudes en contactarnos.